× CONÓCENOS FORMACIÓN EVENTOS BLOG LIBRERÍA PUBLICACIONES SIMPATIZANTES
Out of the Triangle
Un pequeño empujón: El impulso que necesitas para tomar mejores decisiones sobre salud, dinero y felicidad Sunstein & Thaler Edición: Taurus. 2009 Páginas: 332
                 En este libro se promueve el uso en las instituciones sociales de un instrumento sutil y sencillo, un nudge -o pequeño empujón-, de gran utilidad para mejorar nuestras decisiones.
                 Comprenderemos mejor la conducta humana si somos conscientes de cómo nos equivocamos sistemáticamente. Los problemas de autocontrol combinados con la decisión irreflexiva tienen malas consecuencias para la gente real. Millones de personas todavía fuman. Dos tercios de los estadounidenses son obesos. Muchas personas no tienen plan de pensiones. El cuadro resultante al analizar el mundo actual, es el de personas atareadas que intentan salir adelante en un mundo complejo en el que no pueden permitirse pensar mucho sobre cada decisión que tienen que tomar. Un nudge, un pequeño empujón, es cualquier aspecto de la arquitectura de las decisiones que modifica la conducta de las personas de una manera predecible sin prohibir ninguna opción ni cambiar de forma significativa sus incentivos económicos. Un nudge debe ser barato y fácil de evitar. Colocar la fruta de forma bien visible es un nudge. Prohibir la comida basura no lo es. No se promueve un gobierno más grande, sino sólo mejor gobernanza. El paternalismo libertario quiere facilitar a las personas que sigan su propio camino, y que ese camino sea bueno. El aspecto paternalista radica en que se piensa que es legítimo que los arquitectos de las decisiones traten de influir en la conducta de la gente para hacer su vida más larga, más sana y mejor. En salud, en seguridad, en ahorro e inversión, en la familia, en la educación, hay nudges por todas partes -opciones por defecto, estímulos, normativas, información, procesos o plazos- que nos ayudan a decidir mejor.
                 Los nudges son necesarios, en definitiva, para tantas decisiones que son arduas, complejas e infrecuentes, y que nos proporcionan escaso feedback inmediato. Aquí aprendemos que, en esos casos, si quien facilita el nudge tiene probabilidades de ayudar a quien lo recibe a tomar una decisión más correcta e informada, sin duda vale la pena hacerlo.

Compartir: Facebook | Twitter