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Laura Mascaró Rotger Dic 19 · 19:00 Cómo enseñar a los niños a ahorrar Laura Mascaró nos propone implantar la educación financiera desde una edad temprana.

 Vídeo del evento   

Durante el acto, Laura Mascaró nos precisa estos 5 temas: cómo enseñar a ahorrar a los niños, planificar y hacer presupuestos con ellos, gestionar y administrar su dinero pasando a su primera inversión, estrategias familiares y juegos de mesa.

Los niños pequeños, usan a diario el trueque, con sus bocadillos y juguetes. Les llama la atención cómo pagamos con una tarjeta, o con el móvil, nos miran asombrados. Antes de los 5 años, comienzan a conocer las monedas. Les gusta saber ¿por qué aparecieron las monedas? Para ello les explicamos que,  tras la utilización de las piedras preciosas, la sal, el oro,  y por varios motivos, aparecieron en el siglo VII a. de C. “¡Les encanta!”

Aún siendo pequeños, es conveniente que escribamos con ellos una lista de los sueños a corto y a largo plazo. Debemos personalizar el ahorro siempre, antes de gastar (antes de pagar, teniendo en cuenta la disposición que los niños tienen de querer todo al instante).

La educación financiera con niños tiene que responder a la cuestión: ¿para qué quiero ahorrar? No al dinero en sí. Los niños necesitan saber para qué les va a servir ese dinero guardado.  Los padres tienen que dar ejemplo de esa actitud ahorradora y coherente, consecuente con lo que se les enseña. Para evitar las compras compulsivas, Laura aconseja: “vete de tiendas”. Los niños desean tener todos los juguetes, chuches y caprichos que ven anunciados. Hay  que dejarles que los vean, en todas las tiendas. Les gratificaremos dejándoles comprobar las características, ya que así se darán cuenta de que sus deseos, a veces, son caprichos temporales que se caducan rápidamente en horas. Yendo a las tiendas se les quitarán los deseos impulsivos, se evita la ansiedad. Realizan su deseo de mirar y ver todo, pudiendo pensar despacio otro día en la compra con detenimiento. Así los niños mantienen sus ilusiones por conseguir lo que desean y se les ayuda a reflexionar en la selección.

Desde los tres años, con unas condiciones concretas, que se dejarán por escrito, se puede dar a nuestros hijos una paga cada semana. Se escribe una lista de los fines del ahorro. En ella se matizarán todos las compras, por ejemplo: chuches, caprichos alimenticios, juguetes, cine… o lo que deseen.  Pero nunca las necesidades básicas, que son las obligaciones de los padres. Para la correcta administración tiene que ser siempre con dinero en efectivo semanalmente, guardándolo en una hucha, o en un monedero.  Se le aconseja cómo gastar menos y cómo conseguir más ingresos (ayudando a familiares y a vecinos, aumentando creativamente la posibilidad de obtener más dinero con acciones divertidas). Laura recalca que incluso se le puede ofrecer un préstamo o negociar con ellos un aumento de su propina. Funciona bien realizar una gráfica de barras, para ver el aumento del ahorro. Nunca se le castiga sin la paga, aunque se porte mal.  Laura sigue diciendo que tampoco se deben hacer regalos por las notas recibidas, aunque sean excelentes.

Para pasar del ahorro a la inversión con 7 años se les puede explicar y deben ser ellos los que decidan, si comprar un objeto, o ahorrar a largo plazo, pasando a ser su 1ª inversión.

Si quieres saber si es correcto darle una paga a su hijo como una “contra prestación”. Laura recomienda leer a Alfie KohnEl riesgo de las recompensas”. Con él, el niño comprende el motivo correcto para hacer cada cosa.


Juegos recomendados: “Los colonos de Catán”, “Agrícola”, “Alta tensión” “Brass”, “Orchard Toys: Memory de compras”, “Cajas registradoras”.

Libros recomendados: “Robinson Crusoe”  de Daniel Defoe, “Padre rico, padre pobre” de Robert T Kiyosaky

Película recomendada: “Mary Popins”. Para los adolescentes que les gusten los juegos en internet, es imprescindible regalarles una tarjeta monedero” (tarjetas pre-pago).


Sinopsis

La educación financiera empieza en la mentalidad de cada persona. Ahora bien, está claro que las creencias, las ideas y el conocimiento, de poco sirven si no se llevan a la práctica. En un enfoque poco convencional, Laura Mascaró propone empezar a enseñar a los niños a partir de los dos años de edad e ir aumentando progresivamente su nivel de autonomía en la gestión de sus propias finanzas. Según nuestra invitada, conseguir que los niños tengan una actitud responsable con el dinero es fácil si los padres dejan de poner el foco (y el miedo) en el dinero porque la educación financiera, en realidad, poco tiene que ver con el dinero.