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Pablo Yusta 31 Jul '20 · 6 minutos El value investing, ¿posible ciencia de la inversión? El value investing es un estilo de inversión que ha pasado a ser una filosofía de inversión, pero que no ha llegado a la categoría de ciencia de la inversión.

El value investing es un estilo de inversión que ha pasado a ser una filosofía de inversión, pero que no ha llegado a la categoría de ciencia de la inversión. Se ha convertido en filosofía de inversión ya que «tras décadas de aprendizaje práctico y empresarial sobre los mercados financieros y a través de un método de ensayo, error, imitación y generación de ideas, han ido intuyendo y acercándose asintóticamente a los principios que rigen su disciplina, pero no han terminado de dar con la respuesta». Esto ha sido posible, entre otras cosas, porque en el mundo del value investing destaca la profunda generosidad de los inversores más prestigiosos, ya que, la mayoría de ellos, ha plasmado en algún libro o revista los puntos clave de su método de inversión. Convertirse en una ciencia de la inversión es un cambio significativo, pasar de ser un conjunto de anécdotas y experiencias basadas en hechos empíricos a una teoría sólida, significaría que tendríamos a nuestra disposición las gafas teóricas para poder observar la realidad de manera más clara y transparente, sea cual sea esta. Sobre la posibilidad de convertirse en una ciencia de la inversión, Juan Ramón Rallo (2010) dice al respecto: 

«Por otro lado, los value investors deberán de estar dispuestos a dejar de ser una “filosofía de inversión” para convertirse en una “ciencia de la inversión”, con todo lo que ello implica: rigor en las categorías […], preocupación por que sus proposiciones sean consistentes entre sí y con el resto de leyes económicas, mayor esfuerzo por articular un conocimiento difícilmente articulable y, como consecuencia de lo anterior, un progresivo abandono de su anecdotario de experiencias personales y de estudios de caso en pos de una mayor modelización de las técnicas inversoras hasta donde sea técnicamente posible. 

En definitiva, los value investors deberán aceptar “descargar” un conocimiento que hasta hoy se ha desarrollado esencialmente en torno a intuiciones y comprensiones personales del mercado, y para ello deberán formalizarlo y someterlo a los estándares del razonamiento científico.» 

Tras esta declaración de intenciones, se presenta una futura línea de investigación que creo que puede ser próspera. Por ejemplo, autores como Emérito Quintana (2016) o Diego E. Quijano Durán (2012) han buscado la fundamentación teórica del Value Investing en los principios de la Escuela Austriaca, pero posiblemente también puedan resultar esclarecedoras las aportaciones de otras corrientes o escuelas de pensamiento que ayuden con esta teorización. Abierta queda la idea y bienvenida será cualquier contribución. 

Llegados a este punto, el lector también podría decir: “yo simplemente pienso que no es posible convertir el Value Investing en una ciencia de la inversión, por lo que cualquier intento de teorizarla, independiente de la corriente de pensamiento en la que nos basemos, es erróneo”. Este puede ser el origen de otro interesante debate y, de hecho, creo que también sería de gran interés. Sin embargo, para finalizar mi artículo, y para sentar las bases de algún intento de teorización futura, he preparado un cuadro comparativo para poder distinguir fácilmente las características del método de inversión en valor en contraposición con la teoría financiera mainstream (que es la que se suele enseñar en las Escuelas de Negocios): 

INVERSIÓN EN VALOR 

TEORÍA MAINSTREAM DE INVERSIÓN

-Concepto de la inversión- 

Maximización del margen de seguridad. 

-Concepto de la inversión- 

Maximización de retorno esperado asumiendo el mínimo riesgo posible. Mean-variance framework. 

-Protagonista de la inversión- 

Inversor empresario. 

Conexión con la Teoría de la Acción Humana y la Función Empresarial. 

-Protagonista de la inversión- 

Homo economicus. 

Conexión con la Teoría de la Elección Racional y la Hipótesis del mercado eficiente. 

-Concepto del retorno esperado- 

Se estima un rango de valoraciones una vez se entiende la empresa o el activo. Se consideran aspectos cualitativos y cuantitativos. 

-Concepto del retorno esperado- 

Se calcula a través de la media de los retornos previos. Sólo se tiene en cuenta el pasado a la hora de predecir el futuro.

-Concepto del riesgo- 

Riesgo es la probabilidad de pérdida permanente de nuestro capital que afrontamos al invertir en un activo financiero. Modelización empresarial. 

-Concepto del riesgo- 

El riesgo es la volatilidad de la acción, medida mediante la varianza o desviación típica. Modelización matemática. 

-Concepción de la información- 

La información necesaria es dispersa y desconocida. No mesurable. 

-Concepción de la información- 

La información necesaria para el modelo es conocida y mesurable. 

-Posibilidades de predicción específica- 

La predicción es limitada debido a la incertidumbre inerradicable intrínseca en el futuro. Humildad intelectual. 

 

-Posibilidades de predicción específica- 

La predicción es posible y se han desarrollado sofisticadas técnicas cuantitativas para calcular la fiabilidad de esa predicción. 

-Concepto de la diversificación- 

La diversificación en los value investors no suele ser un punto tan importante. Aunque todos la consideren necesaria, suelen estar en contra de la diversificación excesiva. 

-Concepto de la diversificación- 

Al ser el riesgo cuantificable por la volatilidad, la diversificación se antoja necesaria para minimizar la covarianza entre los activos que componen la cartera. 

-Uso de las matemáticas- 

Limitado y prudente. 

-Uso de las matemáticas- 

Lenguaje matemático y variables cuantitativas. 

-Relación con el mundo empírico- 

El modelo se adapta al mundo real. 

-Relación con el mundo empírico- 

El mundo real se adapta al modelo. 

- Metodología - 

Bottom up. 

- Metodología - 

Top down. 

-Horizonte temporal- 

Depende de cada inversor, pero se suele situar en el largo plazo. Más de 7 años.  

-Horizonte temporal- 

Es el mismo para todos los inversores y suele ser de un año. 

-Posición relativa de diferentes autores- 

Graham, Buffett, Munger, Lynch. 

-Posición relativa de diferentes autores- 

Markowitz, Treynor, Sharpe, Lintner. 


Ejemplo: estamos siguiendo una empresa A que consideramos interesante y la valoramos en 100€ (por acción). Venía cotizando a 80€ (p. a.), pero ayer cayó a 40€ (p. a). Si la valoración del value investor no ha cambiado, será una gran oportunidad de compra porque se ha aumentado el margen de seguridad. Para un inversor mainstream, posiblemente esta acción quedaría descartada debida a su alta volatilidad. 

Me gustaría acabar este artículo con una frase recogida de la carta de 1996 de Berkshire Hathaway a sus accionistas en la que Buffett explica: «para invertir de manera exitosa, no necesitas entender nada sobre la beta, los mercados eficientes, la teoría moderna de carteras, análisis de opciones o mercados emergentes. Sin embargo, posiblemente seas mejor (inversor) sin saber nada de eso». 





Photo by Louis Reed on Unsplash



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