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Adolfo Ruiz 14 Dic '20 · 5 minutos Siete monedas históricas españolas que se pueden comprar por su peso en oro o plata En este 2020 ha pegado un subidón el precio del oro y de la plata.

En este 2020 ha pegado un subidón el precio del oro y de la plata. Como siempre que ocurre, atrae la atención de los inversores que buscan en los metales preciosos una forma de refugiar su capital y, por qué no decirlo, también una forma de especular en el corto plazo. 

Muchos inversores adquieren oro o plata mediante fondos, ETFs o empresas mineras. Otros, sin embargo, prefieren el metal físico pues lo entienden como una forma más segura de refugiar su dinero. Estos últimos suelen hacerse con lingotes de 100 gramos de oro o de 1 kilo de plata. 

También hay quienes prefieren con monedas de 1 onza troy, ya sea de oro o plata. Estas monedas de 1 onza las fabrican por miles, año tras año, los países exportadores de oro. Los ejemplos más conocidos son los pandas chinos, las filarmónicas austriacas, los maple leaf canadienses (imagen), los krugerrands sudafricanos, los canguros australianos, los koalas australianos o las Britannias británicas. 





Adquirir estas monedas resulta bien sencillo. Basta hablar con un comerciante de metales preciosos (por ejemplo, Andorrano Joyería) y solicitarle la cantidad que se desee. Se fabrican todos los años monedas suficientes para satisfacer la demanda, así que no suele haber problema por encontrar, por ejemplo, 50 krugerrands del año 2020. 

Eso sí, el inversor debe ser consciente de que está haciendo una inversión en oro o plata y no una inversión numismática: es muy poco probable que esas monedas vayan a valer algún día más que su valor intrínseco en metal. 

Otra opción semejante -pero sin duda más interesante- es adquirir monedas históricas que tengan un precio muy similar a su valor intrínseco en oro o plata. Esto es algo que sorprende tanto a quien se aproxima al coleccionismo como a quien busca vender algunas monedas heredadas que pensaba que eran un pequeño tesoro. Es una suerte que una moneda que tenga 200 años se venda a día de hoy como simple y llano metal. Pero tal es el caso. Quien quiera invertir en oro o plata físico quizá pueda considerar esta lista porque, además de realizar su inversión, se llevará a casa un pedazo de historia de España. 

Antes de proseguir me gustaría dejar claras cuatro ideas para evitar que alguien se lleve a engaño: 

  • Estas monedas valen a día de hoy su peso en oro o plata y es muy probable que sigan haciéndolo durante muchos años. Que nadie espere comprar hoy una moneda por su valor de metal y venderla dentro de 20 años por el triple de su valor en metal. 

  • Adquirir estas monedas es relativamente sencillo, pero no tan sencillo como las onzas de inversión que se emiten cada año. Un comerciante tiene que trabajárselo más: para él no consiste solo en llamar por teléfono y tener 50 ejemplares al día siguiente entrando por la puerta. Así que quien quiera invertir comprando moneda histórica lo mejor será que entable confianza con algún comerciante y le pida que le ofrezca algunas monedas según se vaya haciendo con ellas. Las monedas históricas requieren algo más de paciencia. 

  • Si digo que estas monedas "se compran a precio de metal" quiero decir que un comerciante las pagará razonablemente a ese precio y las venderá un poco más caras. Quizá una moneda cuyo metal cueste 1.200 euros la ofrezca por 1.250. Hay que entender que el comerciante tendrá que ganar algo. En esta cuestión de precios suelo tener a Andorrano Joyería como referencia porque publica diariamente en su web los precios a los que compra y vende distintas monedas. 

  • Los tipos de monedas que presento son aquellos en los que los ejemplares en una conservación baja o media y que no sean raros valen su precio en metal. En las monedas históricas hay fechas o cecas raras, o monedas en perfecta calidad, cuyo precio puede dispararse. 

Dicho esto, vamos con ellas. 

  

100 PESETAS DE 1966 


Las 100 pesetas de plata fue la gran apuesta de Franco para emitir una moneda que emulase a los famosos 8 reales españoles (el duro de plata). La emisión se interrumpió en 1970, pero en esos cinco años se fabricaron millones de ejemplares. Muchos de ellos nunca fueron recogidos y por eso hoy son tan comunes aunque estén en calidad sin circular. Estas monedas tienen un peso de 19 gramos y 800 milésimas de plata. Cuidado que su plata es bastante baja. Más sobre estas monedas

  

5 PESETAS 1869-1899 


Estos duros de plata fueron el emblema de la numismática española desde que se emitieron las primeras pesetas hasta la Guerra Civil. Son monedas que circularon mucho y por eso se suelen encontrar en un estado de conservación bastante bajo (como la de la foto o peor). En esos casos se pagan por su peso en plata. No obstante, si están en altas conservaciones su precio puede ser mucho más alto. Tienen un peso de 25 gramos y 900 milésimas de plata. Las monedas de 1 y 2 pesetas se suelen encontrar con más desgaste que las de 5 pesetas; en tal caso también se pagan por su peso en plata. Más sobre su precio

  

25 PESETAS DE ALFONSO XII 1876-1881 



Las 25 pesetas acuñadas entre 1876 y 1881 son monedas de oro muy comunes. Las emisiones de 1882 a 1886 son más raras y caras. Todas estas monedas siguen la metrología propuesta por la Unión Monetaria Latina, si bien la mayoría de los países acuñaron más monedas de 20 que de 25; por ejemplo, los 20 francos franceses, los 20 francos suizos, las 20 liras... Todas estas monedas, junto con los soberanos ingleses, son una buena opción para quien quiera adquirir oro en forma de monedas pequeñas. Las 25 pesetas tienen un peso de 8,06 gramos y tienen 900 milésimas de oro fino. 

  

100 REALES O 10 ESCUDOS 1850-1868 


Isabel II acuñó una gran variedad de monedas de oro en Madrid, Barcelona y Sevilla. Algunas de ellas son muy comunes y, si no se buscan en alta conservación, se pueden encontrar por su peso en oro. Un ejemplo son los 100 reales madrileños de la imagen. Estos 100 reales tienen un peso de 8,50 gramos y una ley de 900 milésimas. Más sobre los 100 reales de Isabel II

  

2 ESCUDOS 1772 - 1833 


Las monedas de 2 escudos circularon muchísimo a finales del siglo XVIII y principios del XIX. Los españoles las llamaban "doblones", los franceses "pistoles" y los ingleses "pistols" (más). Estos nombres populares demuestran cómo estas monedas se aceptaban en cualquier puerto del mundo. Hoy en día quien no busque las monedas raras ni de alta calidad puede hacerse con una colección de 2 escudos desde 1772 a 1833 por prácticamente su peso en oro. Se acuñaron en multitud de cecas: Madrid, Sevilla, Cádiz, México, Lima, Potosí, Santiago de Chile, Bogotá y Popayán. Tienen un peso 6,75 gramos con una ley de 875 milésimas. 

  

4 ESCUDOS 1772 - 1824 


Las monedas de 4 escudos son más raras que las de 2 escudos, pero también son mucho menos coleccionadas. Esto hace que, a día de hoy, muchas de las acuñadas entre 1772 y 1824 se puedan adquirir por su peso en oro si están en baja conservación. Tienen un peso 13,5 gramos y su ley es de 875 milésimas. 

  

8 ESCUDOS 1772 - 1824 


Los 8 escudos fueron la joya numismática del Imperio Español. Son monedas muy coleccionadas internacionalmente. Los coleccionistas ofrecen mucho dinero por los ejemplares más raros en alta conservación. Pero muchas de las onzas a partir de 1772 son muy corrientes y en una conservación media no cuestan más que su peso en oro (en alta conservación, probablemente el doble). La "onza española" es una moneda que llena la mano y que atrae la atención de cualquiera. Además, hay multitud de cecas y años para elegir. ¡Pero cuidado! Una onza española no pesa una onza troy. Tienen un peso 27 gramos y tienen una ley de 875 milésimas. 




Foto principal de Burst en Pexels

 



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